|
|
 |

Razones
para el PEF
Cuando lo que
se pretende, y se intenta, es solucionar el problema del abandono de animales se
hace necesario hablar de medidas preventivas, presentación y tramitación de
denuncias y aplicación de las correspondientes sanciones.
Sin embargo, no
todos los animales que vemos por las calles son consecuencia del abandono. Un
gato que ha vivido en una casa y es abandonado tiene unas posibilidades,
prácticamente, nulas de sobrevivir al abandono. Incluso el gato que vive con una
familia y va a parar a un refugio para animales, tiene un sombrío futuro. No
suele aceptar su nueva situación y, generalmente, se encierra en sí mismo, el
estrés debilita su sistema inmunológico, enferma, se deprime y se niega a luchar
por su vida.
Sabemos, por
tanto, que “los gatos de la calle” no suelen ser gatos abandonados sino
los descendientes de sucesivas generaciones de otros que han nacido ya “en la
calle” y que, superando dificultades, se han ido adaptando a las
circunstancias que el medio urbano, cada vez más hostil, les ha ido imponiendo.
La capacidad de
adaptación de esta especie es grande y, además, en la zona mediterránea
confluyen una serie de factores favorables para la supervivencia,- especialmente
el clima benigno-, que permite sobrevivir a todas las especies depredadoras. El
gato, como depredador que es, caza siempre , no lo hace sólo por
necesidad de conseguir alimento y solamente deja de hacerlo al sentirse enfermo.
De esto puede
dar fe cualquier persona que, en su hogar, conviva con gato que, aún estando
completamente saciado, tratará de cazar cualquier insecto, roedor, pájaro,
etc...que detecte.
También
conviene desechar, por su simpleza, un comentario, frecuentemente difundido por
los detractores de los gatos, quienes pretenden responsabilizar de la existencia
de gatos, en las calles, a quienes les facilitan alimento.
Según estudios
realizados se estima que estos alimentos no alcanzan un 30% del que consumen
estos felinos urbanos. De aquí se deduce que, al no proporcionarles alimento,
también sobrevivirían, pero con peor salud, más muertes y, como consecuencia,
con incremento de nacimientos. Mecanismo que se repite en cualquier especie
al verse amenazada.
En la Comunidad
Valenciana durante las últimas décadas, los gatos que habitaban zonas de huerta,
de forma libre, han visto disminuir o desaparecer grandes extensiones de lo que
constituía su habitat, que se ha convertido en zona urbana. Esta reducción de su
territorio, unido a su capacidad de reproducción, ha hecho que se vean
concentrados en algunas zonas. Estas agrupaciones son denominadas colonias de
gatos o colonias felinas . Constituyen poblaciones estables, esto
supone que sus habitantes permanecen habitualmente en la misma zona y que están
cerradas a individuos de otras colonias, produciéndose migraciones de los machos
en la época de celo, especialmente, y manteniendo el, digamos, dominio del
territorio las hembras.
Esta estructura
social, por su estabilidad territorial, nos permite intervenir para evitar
víctimas prestándoles ayuda sanitaria e higiénica y controlando su natalidad.
Resulta, pues, tan factible como aconsejable reducir la población felina
garantizando su salud y, obviamente, salvaguardando sus vidas.
En la ciudad,
la escasez de zonas que permitan la supervivencia de gatos hace que cualquier
zona, habitable para gatos, esté habitada. Por lo que si una colonia es retirada
de un espacio, pronto aparecerá otra. Los ciudadanos que suelen facilitar
alimento a los gatos, son los colaboradores imprescindibles, e idóneos,
constituyendo una valiosa red que, convenientemente asesorados por nuestros
veterinarios, hacen posible la aplicación de este Plan de Esterilización Felina
que supone, además del control de nacimientos, salud, alimentación e higiene, la
erradicación de algunos hábitos, erróneos, que molestan, ensucian y, a la vez,
pueden ser perjudiciales para los propios gatos.
Existe un
folleto de Normas, sumamente sencillas, para conocimiento y aplicación de estos
colaboradores, un carnet de Colaborador del PEF,- por acuerdo de la
SVPAP con el Ayuntamiento de Valencia-, que
supone el reconocimiento a su tarea, dignificándola.
Para obtener
este carnet es necesario rellenar la correspondiente hoja de solicitud,
dirigiéndose a nuestra sede social. La sociedad proporcionará entonces el carnet
y el, ya citado, folleto informativo, si el solicitante está dispuesto a cumplir
estas normas. Este carnet es retirado en caso de incumplimiento, o
comportamiento irresponsable, por seguridad de los gatos y por respeto a la
ciudad de Valencia y a los otros colaboradores.
|